Perfil epidemiológico

Desde 2019, 12,408 personas que viven en el Distrito de Columbia tienen un diagnóstico de VIH. Esa cifra — que se estima representa un 1.8 % de la población de Washington D. C. — se basa en informes de casos y datos de laboratorio obtenidos como parte del control habitual de la enfermedad, que también se conoce como la vigilancia de la enfermedad. Sin embargo, la incidencia real del VIH en Washington D. C. es superior a lo documentado. Los modelos estadísticos sugieren que aproximadamente 1,200 residentes de Washington D. C. viven con el VIH pero desconocen su condición.

Si bien el Distrito sigue observando una reducción en la cantidad anual de nuevos casos diagnosticados del VIH, el índice de disminución ha variado durante la última década. En 2019, 282 personas recibieron un diagnóstico reciente del VIH en el Distrito, lo que señala una reducción del 29 % en comparación con los 399 casos con un diagnóstico reciente del VIH en 2015.

Los descensos no fueron uniformes en todas las poblaciones, lo que contribuye a disparidades demográficas continuas en el riesgo y la incidencia del VIH dentro del Distrito. Vimos un descenso de 42 % en la cantidad de casos de VIH de diagnóstico reciente en la población blanca en los últimos cinco años, en comparación con los descensos del 24 % y 37 % durante el mismo periodo documentado dentro de las comunidades afroestadounidense y latina, respectivamente. En general, la mayor parte de los casos de VIH de diagnóstico reciente de 2015 a 2019 fueron hombres afroestadounidenses que tienen relaciones sexuales con hombres (31 %), seguidos por mujeres afroestadounidenses (21 %), con un total combinado de 1,766 residentes. Las siguientes cifras más altas son hombres blancos (9 %) y hombres latinos (9 %) que tienen relaciones sexuales con hombres. Aproximadamente el 3 % de los casos de VIH de diagnóstico reciente en el Distrito de 2015 a 2019 se produjo dentro de la comunidad transgénero — aunque lo más probable es que se trate de una subestimación, debido a las limitaciones de los datos.

Algo más del 50 % de todas las personas que viven en el Distrito con un diagnóstico de VIH tienen 50 años o más; sin embargo, tienden a producirse casos de VIH de diagnóstico reciente en las cohortes más jóvenes. De 2015 a 2019, aproximadamente el 34 % de los casos de VIH de diagnóstico reciente en el Distrito se produjeron en personas de 20 a 29 años y la segunda proporción mayor de casos de VIH de diagnóstico reciente se dio en personas de 30 a 39 años (28 %).

Geográficamente, la incidencia y los índices más altos de nuevas infecciones del VIH se observan en la región oriental del Distrito, que comprende los distritos electorales 5, 6, 7 y 8.

De aquellas personas con un diagnóstico de VIH que viven en el Distrito, hay pruebas de que aproximadamente el 80 % participan en la asistencia del VIH (lo que se refleja en que tienen al menos un informe de laboratorio con una medición de la carga viral o CD4) en 2019, con un 87 % de aquellas personas que participan en la asistencia con una carga viral indetectable (menos de 200 copias del virus/ml) según su último informe de laboratorio durante el año.

De los 1,766 casos de VIH de diagnóstico reciente de 2015 a 2019, el 88 % se vinculaban con la asistencia dentro de los 30 días del diagnóstico y el 60 % tenía pruebas de haber logrado la supresión viral dentro de los 90 días posteriores al diagnóstico. Hay pruebas de cierta variación entre grupos demográficos en el nivel de participación en la asistencia del VIH. Incluso se pueden apreciar disparidades mayores cuando se trata de la supresión viral entre quienes participan en la asistencia. En particular, el 95 % de las personas blancas que viven en el Distrito con un diagnóstico de VIH y participaban en la asistencia del VIH en 2019 tenían pruebas de supresión viral según su último informe de laboratorio documentado, en comparación con el 72 % de los afroestadounidenses y el 68 % de los latinos.

Se observa disparidad con respecto a la edad. Aproximadamente el 90 % de las personas que viven en el Distrito de más de 40 años que tienen un diagnóstico de VIH y participaban en la asistencia del VIH en 2019 tenían pruebas de supresión viral según su último informe de laboratorio documentado, en comparación con el 79 % de las personas menores de 39 años.

Si bien la cantidad total de muertes entre las personas con un diagnóstico de VIH que viven en el Distrito disminuyó levemente entre 2016 y 2018 (de 314 a 277), la proporción de muertes atribuibles al VIH se ha mantenido relativamente estable. Menos del 30 % de las muertes ocurridas de 2016 a 2018 entre las personas con un diagnóstico de VIH que viven en el Distrito tenían el VIH documentado como la principal causa de muerte. Las principales causas de muerte documentadas más frecuentes entre las personas que viven con el VIH en el Distrito son el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y las muertes accidentales.

Si bien seguimos documentando las tendencias epidemiológicas positivas en el diagnóstico de VIH, la participación en la asistencia, la supresión viral y la mortalidad dentro del Distrito, aún hay dificultades para reducir las inequidades entre la población en el riesgo y la incidencia de la infección.

Perfil epidemiológico completo: Informe epidemiológico y de vigilancia anual de HAHSTA 2020

Primerreto: Amenazas sociales

En primer lugar, existen amenazas sociales fundamentales: racismo estructural, estigma e inequidad. El impacto negativo del racismo en la salud es ampliamente reconocido, y es necesario un cambio estructural sistémico continuo para mejorar los resultados de salud en comunidades históricamente marginadas. Mejorar la salud y el bienestar en estas comunidades no es una tarea pequeña: un cambio significativo requiere respeto y humildad cultural mientras se abordan las formas de deshacer los sistemas que mantienen en vigor políticas perjudiciales. Como parte de este plan y de todas las acciones futuras, DC Health reconoce y abordará el impacto del racismo estructural en la salud sexual y los resultados del VIH. Comenzaremos desarrollando un marco para promover la justicia social en nuestro trabajo, centrándonos en las voces y las vidas de los afroestadounidenses y latinos/as/xs, y creando nuestros principios y dedicando recursos para erosionar el racismo y la inequidad. Internamente, DC Health mirará intencionalmente la raza y el racismo, trabajando a consciencia y tomando en cuenta plenamente la diversidad de las poblaciones a las que sirve, la diversidad de su fuerza laboral y el contexto más amplio en el que DC Health ofrece programas y desarrolla políticas.

DC Health:

  • Creará espacios para discutir el racismo a nivel interpersonal, institucional y estructural y cómo estas diferentes manifestaciones del racismo afectan el trabajo que lleva a cabo.
  • Acordará un marco y estrategias para abordar el racismo en DC Health, así como en políticas y programas.
  • Definirá los principios rectores internos para abordar el racismo.
  • Acordará métricas para registrar su progreso hasta convertirse en una organización antirracista.

Reconocer el racismo estructural y abordarlo es fundamental para garantizar la equidad. Es igualmente importante asegurar el acceso equitativo a los recursos y las oportunidades a todas las personas, independientemente de su identidad racial, étnica, de género y sexual. DC Health ha desarrollado programas sobre la salud de las personas que consumen drogas, placer sexual y bienestar social y emocional, e iniciativas que abordan cuestiones como el empleo, la camaradería y la vivienda. También se ha propuesto no asignar riesgos a las personas basándose en sus identidades; en lugar de ello, define el riesgo en términos de comportamiento (por ejemplo, no usar condones, no saber el estado de una pareja) para disminuir el estigma que las personas puedan sentir. Todos los programas y esfuerzos recientes han apuntado a la diversidad, la equidad y la inclusión de una serie de poblaciones que a menudo se dejan al margen, así como a disminuir el estigma puesto en estas poblaciones.

Otras iniciativas en curso que ayudan a aumentar la equidad y reducir el estigma son:

  • Indetectable igual a Intransmisible (I=I)
    DC Health fue el segundo departamento de salud de la nación en respaldar la declaración consensuada de Indetectable es igual a Intransmisible (I=I), como un mensaje significativo para enfatizar el cumplimiento del tratamiento, reducir el estigma para las personas que viven con el VIH y prevenir nuevas transmisiones del VIH. DC Health espera integrar I=I en los servicios clínicos y de apoyo mediante la vinculación de los mensajes de I=I con otras campañas de educación en salud sexual, la traducción de los mensajes al español y su inclusión como estrategia principal en la planificación de los esfuerzos‍.
  • Especialistas en impacto sanitario
    En 2015, DC Health recibió una ayuda financiera de prueba por cuatro años de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, centrada en la creación de un sistema de atención para los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y para las personas transgénero de color. Como parte de este programa, DC Health contrató a especialistas de impacto sanitario de comunidades afectadas por el VIH para que provean información y recursos sobre salud y bienestar a sus pares, brindando así una oportunidad para el crecimiento económico mientras vuelcan recursos sanitarios en las mismas comunidades. Es un modelo para activar la justicia social y el empoderamiento.‍
  • Agentes comunitarios de respuesta rápida
    Los agentes comunitarios de respuesta rápida abordan la salud de las personas que consumen drogas a través de un enfoque de reducción del daño. Al igual que los especialistas de impacto sanitario, estos agentes son individuos de la comunidad a la que sirven, y que tienen desafíos laborales tales como experiencia reciente de encarcelamiento o experiencia laboral limitada en la economía formal‍
  • Servicios de intervención temprana neutrales/regionales
    DC Health ha desarrollado un enfoque neutral, respondiendo a las necesidades de salud sexual de las personas dondequiera que estén en el continuo de prevención y tratamiento del VIH. Este enfoque neutral se aplica mediante el “modelo Hi-V” (pronunciado “high-five” en inglés), que consta de cinco pilares de servicios centrados en el cliente que promueven la equidad y la salud de toda la persona. Los cinco pilares son: buscarlos, enseñarles, testearlos, vincularlos, conservarlos, y el modelo está diseñado para eliminar las barreras a los servicios de prevención y tratamiento. Estos servicios se prestan a poblaciones de referencia, es decir, aquellas que tienen un riesgo muy alto de infección por el VIH, han demostrado una alta prevalencia del VIH, tienen una participación inconstante en la atención y el tratamiento, o están en mayor riesgo de no recibir atención y tratamiento.

Segundo reto: Realidades locales

Segundo, hay desafíos locales para que el Distrito alcance su meta, obstáculos que reflejan la geografía así como las prioridades de vida expresadas por los residentes durante las sesiones de participación comunitaria, una serie de pequeñas reuniones con una diversidad de grupos a lo largo de 2020.

Un desafío para terminar con la epidemia del VIH en el Distrito es que Washington, D. C. es una pequeña jurisdicción dentro de un área metropolitana grande y compleja que incluye partes de otros tres estados. Las personas viven, trabajan, juegan y acceden a los servicios de salud independientemente de los límites jurisdiccionales. El área metropolitana cubre condados en Maryland, Virginia, y West Virginia, y el Distrito. Dos jurisdicciones que también recibieron financiamiento a través de la iniciativa de los CDC Cómo terminar con la epidemia del VIH —el condado de Montgomery y el condado de Prince George— limitan directamente con el Distrito. La ciudad de Baltimore, otra jurisdicción que recibe financiamiento, está a 30 millas de Washington.

Otro desafío es cómo el VIH afecta la vida de las poblaciones de referencia. DC Health inició sus sesiones de participación comunitaria con una pregunta sencilla pero con diferentes facetas: “¿Qué está pasando en las vidas de (su población)?” Las preguntas posteriores incluyeron preguntas sobre la resiliencia y los impactos en la población, el papel de la salud sexual y los recursos que servirían para apoyar la salud en general. En un grupo variado de miembros de la comunidad, la salud frente al VIH no se contó entre las principales preocupaciones.

En las siguientes secciones se presentan los resultados de una evaluación de las necesidades, los temas emergentes de las sesiones de participación comunitaria, y las estrategias y actividades adicionales que Washington, D. C. está incluyendo en su plan actualizado Cómo terminar con la epidemia del VIH.

Resultados de una evaluación de necesidades

La Comisión de Salud y VIH (Commission on Health and HIV, COHAH), Planificación Regional de Washington, D.C., que oficia como el Consejo de Planificación Ryan White y Grupo de Planificación de Prevención del VIH, completó una evaluación de las necesidades en 2017 como parte de las actividades de la COHAH para evaluar regularmente los servicios Ryan White y las necesidades de la comunidad. Los datos de esta evaluación de necesidades muestran que, en general, las personas que viven con el VIH:

  • Participaron en la atención.
  • Recibieron servicios ambulatorios de salud en forma oportuna.
  • Usaron un medicamento antirretroviral a un ritmo elevado y según lo prescrito.

Los encuestados en grupos de referencia y entrevistados identificaron como necesidades importantes los servicios de salud mental, el apoyo psicosocial y la ayuda con los servicios de vivienda en el área metropolitana elegible. Cuando se trata de la vinculación con la atención del VIH, las barreras que se informaron de un modo más constante en las comunidades fueron factores psicosociales y emocionales. Entre los obstáculos para el uso y la adhesión a la atención y al tratamiento del VIH figuraban el costo de la vivienda, la disponibilidad de vivienda y la discriminación en la vivienda, en particular en Washington, D. C. y Maryland.

Para abordar algunas de estas barreras, especialmente en la medida en que afectan a las poblaciones marginadas, Washington, D.C.:

  • Trabaja hacia la certificación formal para los trabajadores de salud comunitarios y la expansión de los modelos de trabajador de salud comunitario y navegador de pares. Los trabajadores comunitarios de la salud tienen acceso a las comunidades y a la confianza de estas, lo que los convierte en una parte integral de los esfuerzos de vinculación y permanencia de los esfuerzos asistenciales, en particular para quienes están marginados, han dejado de recibir atención o han sido diagnosticados recientemente.
  • Aborda el tema de la vivienda mediante la actualización de su programa de navegación con el fin de incluir servicios de navegación y de derivación, así como asistencia de vivienda de transición, de corto plazo y de emergencia, para permitir que las personas que viven con el VIH obtengan o mantengan servicios y tratamientos de salud ambulatorios.
  • Desarrolla una categoría de servicios de apoyo al bienestar con sus fondos Ryan White para apoyar el bienestar holístico, proporcionando servicios adicionales que complementen la salud mental y los servicios de apoyo psicosocial. La iniciativa regional de servicios de intervención temprana es un enfoque neutral en cuanto a los servicios de prevención y atención, y se describe más adelante con más detalle.

La COVID-19 interrumpió la evaluación de las necesidades de 2020 de Washington, D. C., por lo que la próxima evaluación integral de las necesidades se realizará en 2021. Habrá un énfasis en llegar a las personas que están fuera de la atención o que recientemente han vuelto a participar de esta. La evaluación de las necesidades también incluirá a las personas que son seronegativas para entender mejor las necesidades de prevención del VIH.

Temas emergentes de la participación comunitaria

En octubre de 2019, DC Health incrementó sus esfuerzos para involucrar a las comunidades, pero en marzo de 2020 detuvo esas actividades para lanzar medidas de prevención de la COVID-19. En mayo de 2020, DC Health reanudó sus actividades de participación, utilizando plataformas virtuales.

Gracias a estos esfuerzos, a finales de 2020, DC Health había tenido noticias de unos 740 miembros de comunidades diversas, muchas de los cuales tradicionalmente no son parte de las reuniones o los esfuerzos de participación. Aunque se compartieron muchas experiencias únicas durante sesiones específicas de cada población, surgieron varios temas que fueron comunes a varias comunidades:

Temas Intercomunitarios Componentes
Estrés
  • Equilibrio entre vida y trabajo
  • Trauma generacional
  • “Síndrome de la mujer maravilla”
  • Violencia
Conexión
  • Búsqueda de compañeros
  • Espacios comunes
  • Grupos de pares/de apoyo
Cultura
  • Estigma, vergüenza, miedo
  • Desinformación
  • Percepción del riesgo
  • Roles de familia/género
Identidad
  • Homosexual
  • Transgénero
  • Género
  • Nacionalidad
Problemas estructurales
  • Acceso a la atención de la salud
  • Salud mental
  • Idioma
Determinantes sociales
  • Estado socieconómico
  • Educación
  • Estado de exconvicto

Componentes Temáticos Compartidos

DC determined the strategies for its updated plan using a health-equity and trauma-informed framework. DC’s strategies are: testing, U=U, pre-exposure prophylaxis and post-exposure prophylaxis (PrEP and PEP), rapid antiretroviral therapy (Rapid ART), molecular surveillance, Data to Care, harm reduction, and wellness services. These strategies align with the four federal pillars — Diagnose, Treat, Prevent, and Respond — and an additional, DC-specific pillar, Engage.

Resources in the form of partnerships, funding, and new approaches will support the planning and development of programs to carry out these strategies. DC Health will ensure that programs are accessible and responsive to DC’s diverse communities and their unique intersectional needs.

DC Health continues to leverage its working partnerships across jurisdictions, including community providers and consumer and stakeholder groups and entities in government, academia, and education. Funding through the Health Resources and Services Administration (HRSA) 20-078 and the CDC PS20-2010 enables DC Health to expand access to programs, supporting the availability of innovative and effective medical, support, and prevention services, to people living with HIV and people who are HIV negative. Under HRSA-20-078, the funding will also engage people who previously were not eligible to receive Ryan White services. In addition, DC Health received a supplemental Ending the Epidemic award through the National Institutes of Health-funded District of Columbia Center for AIDS Research (DC CFAR) for planning new approaches on PrEP, molecular surveillance, and Rapid ART.

DC Health has adopted a status-neutral approach through the Regional Early Intervention Services model to create innovative and culturally appropriate services, either within specific stages or along the full continuum of HIV prevention, testing, care, and treatment. The goal is to improve access to and use of high-quality, client-centered services for individuals living in the DC eligible metropolitan area most affected by the HIV epidemic.

In addition, DC Health continues its commitment to address health inequities in communities. It will build on its work with the DMV (District of Columbia, Maryland, and Virginia) Collaborative, innovative and expanded Data to Care, and the intersection of HIV and opioid use, while recognizing the impact of COVID-19 within systems of power and privilege.

Diagnose

Treat

Prevent

Respond

Engage

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